Pues a mí me habían dicho que Belén Esteban se había operado. Pero se ve que no.
Aquella noche que Pedro atacó a los tacos de Marcelo y el cuello de Pinto agarró la mano de Chendo, el Madrid tiró de su habitual rabia, táctica y valentía para brindarnos otra noche mágica y demostrar por qué es el mejor equipo de la historia del fútbol.
A pesar de eso Mourinho se mostró cauteloso en la posterior rueda de prensa y, como viene siendo habitual, volvió a hacer autocrítica y a pedir humildad y concentración a los suyos para el partido de vuelta:
‘Tenemos mucho que mejorar. ¿Por qué?
Tenemos en frente a un equipo que juega mejor que nosotros,
así que es absurdo pensar que la eliminatoria ya está ganada’.
Pat Condell es un conocido monologuista inglés que unas veces quiere hacer gracia y otras pretende que nos alejemos de ella. Esta vez es de las segundas y yo se lo agradezco.
He aquí una prueba más de que no es necesario vestirse de túnica y hablar desde un púlpito bañado en oro para tener miles de fieles y de detractores. Basta con plantear ideas diferentes a las establecidas en un sistema que lleva toda su vida huyendo de la razón y agazapada tras el miedo. Y se hace más sangre sin vino cuando se recuerda que quien dice tener la verdad (para actuar como se actúa con total impunidad) es quien tiene que demostrarla. Y no al revés.
Pasada la semana de exhibición católica y su correspondiente okupación del espacio público en un Estado que jura ser aconfesional, es momento de poner la Pasión en su sitio aún sabiendo que seguirán lloviendo piedras desde arriba (y no precisamente desde el cielo).
Vengo de toparme con dos mil ochocientos sesenta y un mormones
que trataban de convertir al muñeco de un semáforo en no sé qué.
No exagero, no: mormones. De los de toda la vida de Dios.
Estoy viendo a María Lapiedra haciendo campaña política en plena calle Preciados.
Con lo cerca que le queda Montera.
Algo tendrán los desfiles para que modelos, militares, gays y cristianos lo utilicen para celebrar sus movidas.
Los raros son entonces los que no se ponen en otra fila que no sea la del paro.
Compañeros guionistas, realizadores, escritores, dibujantes, músicos, letristas, poetas y cantantes:
así se escribe, así se enseña, así se narra, así se traza, así se canta, así se cuenta, así se vive una historia.
Cómo hacer buen vino de una cepa enana…
Ojalá funcionase conmigo la psicología inversa. Daría lo que fuera, incluso una pierna vuestra.
The Cleverlys y su estupenda versión en un camerino de protección oficial.
En lugar de quitarse el sombrero, mejor cambiárselo con el compañero que lo tenga más pequeño. Cracks.
El valor de toda dictadura es indefendible,
la monarquía no entiende nada de valores
y la república está más que sobrevalorada.
Esta web cumple su primer año de vida y empieza a echar sus dientes habiendo superado la barrera de las diez mil visitas, todas vuestras y de nadie más. GRACIAS por cada vez que hacéis click y entráis en este sitio que se actualiza casi a diario única y exclusivamente para ser visto por vuestros ojos, que son al fin y al cabo lo único importante.
En pocos días llegarán novedades: la primera en forma de colaboración con Fran Torres de Yellowkid, diseñador gráfico que trazará las líneas, pondrá las curvas e inventará los colores para unos textos que van cogiendo buena forma a mejor ritmo.
Eduardo In da House, director de un conocido panfleto casi deportivo, ha querido dedicar unas amables y sabias palabras para esta ocasión única e irrepetible. El vídeo incluye además una breve muestra sobre cómo cortar una tajada de melón.
Por mi parte, prometo seguir abriendo melones mientras vosotros queráis seguir sacando tajada.
Chaves dice que nunca ha favorecido a ningún familiar.
A su madre estamos seguros que no. Menuda cabeza.
SORTU le pide a ETA que se dejen de violencia o se van a enterar.
ETA dice que no han empezado ellos. Y SORTU que a Rubalcaba van.
Es época de alergias y comienzan las vacunas. La primera, contra la tuna.
Conozco de sobra el concepto que tiene la mayoría del personal sobre ese tipo llamado Lars von Trier.
No es tan raro que en un país como el nuestro, tan rebosante de críticos devotos del apriorismo y de modernos afiliados al esnobismo más sangrante, se reduzca al término de friki a un director tan brillante, complejo e inaudito como es el danés.
Tampoco me sorprende en exceso que estos fantasmas vividores de tirar el buen cine por la borda de sus egos infravaloren al responsable de obras tan inmortales y necesarias como la hipnótica Europa, la milagrosa Breaking the waves, la poderosa Dogville , la provocadora Idioternes, la vitalista Dancer in the dark y, por supuesto, la cruel y claustrofóbica Antichrist.
Menos mal que al amigo Lars no le ha dado todavía por invertir su tiempo en escuchar o leer sandeces y sí en seguir a lo suyo: cebarse contra esos sentimientos que se camuflan tras las apariencias más artificiosas y cargar contra la misma necesidad de expresarlos en detrimento de la naturalidad que nos define y caracteriza como seres individualistas dentro de una sociedad sin alma y deplorable.
Si narrativamente resulta excelente, visualmente es insuperable.
Así que von Trier vuelve a la carga, y otra vez lo hace en Cannes. Kirsten Dunst se estrena y Charlotte Gainsbourg repite experiencia con el danés en un reparto que también cuenta con actores de la talla de John Hurt y Kiefer Sutherland (juro que esta frase carece de toda connotación sexual).
Las primeras imágenes que nos llegan de Melancholia avisan que von Trier no es traidor.
Nacho Vidal hará un cameo en ‘Aquellos maravillosos anos’.
Ocho años después los culpables continúan impunes. Mientras la Justicia sigue jugando al despiste, a nosotros nos toca seguir luchando a través de la palabra: el único arma efectivo para defender el derecho a la vida y a la información libre en el frente.
Ocho años después seguimos exigiendo responsabilidad y acción política para dar a José Couso la justicia que merece.
Mi amigo Javier – un tipo entrañable – es el hermano de José y lleva ocho años peleando a la contra por la causa. No hace falta decir que seguirá haciéndolo con todas sus energías hasta conseguirlo. Ánimo: la Justicia llegará más pronto que tarde.
El ascensor y yo tenemos problemas para controlar el peso:
avisa que es para cuatro aunque sólo permite tres (o dos si yo soy uno).
McDonald’s contrata a 50 mil personas al mismo tiempo
que anuncia nuevas hamburguesas más grandes para todos.
Amor y supervivencia. Angustia y sordidez. Tensión y hostilidad.
Crudeza y frustración. Extorsión y dolor. Trapero y Darín. Bs As.
Cóctel perfecto para cine del bueno. Buenísimo.
Como muchos de vosotros ya sabéis, recientemente se ha celebrado la I Edición de los Premios Ideal.es a las mejores webs jienenses.
Melón tajá en mano (que ha superado la barrera de las diez mil visitas pocas semanas antes de celebrar su primer cumpleaños) ha sido el cuarto blog más votado por los usuarios, es decir: vosotros. Conste en acta que este blog ha recibido votos no sólo desde la ciudad donde se realiza -Jaén- o de ciudades y pueblos de Granada, Málaga, Sevilla, Córdoba, Almería, Madrid, Vigo, Zaragoza, Valencia, Alacant, Girona, Tarragona y Barcelona. También han llovido numerosos votos desde fuera de nuestras supuestas fronteras: París, Londres, Trieste, Estocolmo, Ramallah, Jerusalén, Nicosia, Limassol, Melbourne, Santiago de Chile, Concepción, Valdivia, Buenos Aires, Pergamino, Lima, Bogotá, México D.F., Guanajuato, Washington D.C., Ann Arbor, New York, Philadelphia y Toronto.
Gracias, gracias, gracias. A todos, uno a uno. Todos los votos valen igual, está claro. Porque vuestros votos no se cuentan con los dedos de una mano sino con las emociones de un corazón.
Uno nunca escribe con la finalidad de ganar premios. Uno siempre escribe para que le lean y le quieran, cierto, pero la escritura nace principalmente de la necesidad. Y esta necesidad es precisamente la que me lleva a seguir teniendo ganas de seguir escribiendo aquí. Y aquí seguiré mientras me sigáis dedicando vuestros ratos libres. Todavía me quedan muchas cosas por decir, por inventar y por compartir, qué carajo.
He visto a Rajoy en el portal.
Estaba medio ido ensayando su discurso de investidura
mientras el perro de mi vecino se disponía a atacarle.
Sus ladridos sonaban convincentes. Los del perro, digo.