Landismo eterno

 

Yo no creo ni en Dios, ni en Franco, ni en Don Santiago Bernabéu. Pero sí creo en los poderes emocionales de San Alfredo Landa.

Uno de esos animales que me empujan a escribir, uno de esos portentos que me vuelcan el estómago en cada frase, en cada mueca.

landa

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